miércoles, 2 de octubre de 2013


LA TERCERA Y ÚLTIMA ETAPA DEL “REBIS” AL “RUBI”


EL INICIO DE LA OBRA DE “RUBIFICACIÓN”


Emblema VIII de “ATLANTA FUGIENS” de MICHAEL MAIER (1.618), cuyas cincuenta planchas fueron diseñadas y grabadas por el artista flamingo Theodore de Bry, fallecido en 1.623. El texto de este emblema dice:

            “Toma el Huevo y golpéalo con una Espada de Fuego…”

            El “Huevo” de los Filósofos Herméticos es el mismo “Vaso” de Vidrio donde se mete la Materia de la Obra para que se cocine, se digiera y se perfeccione…Es el ALUDEL NON VERNI o “Vaso Filosófico”; Vaso que es la Raíz y el Principio del Magisterio del Arte Real (La Operación de La Gran Obra).

EL RUBEDO (LA OBRA EN ROJO)

            “Ubi est, mors, victoria tua?” (¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?).

            Así como de la conjunción del Alma con el cuerpo surge la Obra en Blanco (ALBEDO), también de la conjunción del Alma con el Espíritu surge La Obra en Rojo (RUBEDO), que constituye la Perfección de la Gran Obra o TELEIOSIS. Implica la TRANSFORMACIÓN de un cuerpo mortal en Cuerpo de Fuego Sempiterno, el “Vestido de Fuego” que no está expuesto a la disolución, porque el Alma se ha unido al “disolvente” y ha formado y fundido con él su nueva individuación que constituye de hecho un “triunfo sobre la Segunda Muerte”. De allí las palabras de PABLO: “Porque es menester que este corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad. Y cuando este corruptible fuere vestido de incorrupción, y esto mortal fuere vestido de inmortalidad, entonces se efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (1-CORINTIOS, 15:53 a 55).[1]

            Es la concepción suprema, supra-cósmica de la Inmortalidad; un estado más allá del ser y del no-ser. Tal es la extrema perfección de la Obra Alquímica, la apoteosis o EXALTACIÓN de lo que hay de más excelso e inmortal en el Hombre. “El Hombre así esclarecido no será menos que los espíritus celestes, será en todo semejante a ellos, en un cuerpo impasible e incorruptible. Feliz aquel cuyos ojos han sido abiertos, de suerte que él vea la LUZ que antes le estaba oculta”. (Cf. “TRESOR OF PHILOSOPHIE).

            Cuando el “germen inmortal” o Principio Espiritual que mora en la Caverna Luminosa del Corazón, entre en la fase inicial de su “germinación” (la endogénia inmortal), se produce el “Segundo Nacimiento”, “Se abre el Ojo de Horus” y se alcanza la perfección del estado humano, es decir, la RE-integración al Estado Primordial. El Iniciado se ha convertido en ADEPTO, porque el Ojo de su Alma se ha abierto, como la anthesis de una Rosa en su Corazón. La Rosa ha florecido sobre la Cruz de los Cuatro Elementos de la Materia, y el Hombre ha cumplido a cabalidad su más importante Misión sobre la Tierra: La Gran Obra Alquímica que ha transformado sus “bajos metales” en el Oro Puro de la más genuina ESPIRITUALIDAD. In Nécis Renascor Integer (En la muerte renacer intacto y puro). Tal es la “Palingénesis del Fénix”.


[1] “Porque es necesario que nuestro ser mortal y corruptible se revista de la vida que no conoce la muerte ni la corrupción. Cuando nuestro ser corruptible se revista de incorruptibilidad y esta vida mortal sea absorbida por la inmortal, entonces se cumplirá la palabra de la Escritura: ¡Que victoria tan grande! La muerte ha sido devorada. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?


martes, 10 de septiembre de 2013




EL DIOS INMANENTE (PERSONAL)

            Tal como lo indica la Pal\Sagr\ de Apr\Mas\ “EN ÉL ESTÁ LA FUERZA” (BOAZ). Es a través y mediante el dios personal, el dios inmanente (Emmanuel) que se manifiesta en nosotros el Eje-Centro de nuestro Ser Real y Verdadero como el hombre despierto, es decir, con predominante deseo de Luz en su Corazón, puede elevarse hacia el Sol Eterno Espiritual. Por eso, el “Maestro Interior” nos conduce para que podamos remontar hacia la Fuente de Luz Increada, el Principio Constructor del Universo, y de ese modo convertirnos en HIJOS DE LA LUZ, al realizar volitiva y conscientemente la experiencia del RE-encuentro con El Esplendor aprisionado, la Luz Recóndita, aprisionada en las profundidades del Alma, lograr la RE-conciliación consciente de las Fuerzas Opuestas y poner de manifiesto el dorado SOL de Armonía y Belleza, de “Sabiduría Trascendente” cuando lo “Volátil” y lo “Fijo” de la materia de La Obra se disuelven juntas y se re-unen para nunca más separarse en “Hierogamia Hermética”. Allí concluye el largo “Poema Épico” que magnifica la Unión del Ser y del Universo: la posesión del Cosmos comienza por la posesión de sí-mismo, como lo describe J. Van Lennep en su libro “ART AND ALCHEMIE”, pág. 252, Editions MEDDENS Bruxelles, 1.966.


            Mediante la “conjugación” de las dos Columnas del Templo Interior, es posible lograr que el dios inmanente se establezca en el Iniciado con Sabiduría, Fuerza y Belleza, y lo exalte en forma firme y establezca un nuevo y más alto estado de consciencia.

EL OBJETIVO DE LA ASCÉSIS ALQUÍMICA

            El objetivo de la Ascesis Alquímica es el de hacer pasar al Iniciado del estado SATURNIANO del cuerpo terrestre (Plomo), estado caótico, burdo y quebradizo propio de ese metal, al estado Solar de “Cuerpo Glorioso” (Oro Puro). No se trata aquí de los metales convencionales, ni de una supuesta “receta” para “hacer oro material”, sino de un conjunto de procesos internos que constituyen al ARCANO Hermético del Cuerpo Glorioso; es decir, el de la transformación efectiva de la Individualidad humana que permite el acceso al Estado CENTRAL del Ser, del Hombre REAL y Verdadero. La Obra dual, interna y externa, comprende las Tres fases consecutivas y complementarias que ya hemos citado: la fase de DISOLUCIÓN o “Nigredo”, la fase CATÁRTICA o de Purificación que se logra con el ALBEDO y, por último la fase final del RUBEDO, mediante la cual, el Iniciado se convierte en ADEPTO y alcanza la auto-liberación al recobrar su naturaleza original; es decir, la RE-integración al Estado Primordial que sustituye a la visión mediante los ojos de la carne, por “el Ojo de HORUS”, o “el Tercer Ojo”, que no tiene absolutamente nada que ver con la charlatanería ocultistoide del tristemente célebre autor inglés que se hizo rico publicando fantasías…



EL ARTE REAL EN LA MASONERÍA
                                     
            El ARTE REAL o “Regio” es uno de los nombres correspondientes a lo que constituye la ASCÉSIS MASÓNICA, crípticamente figurada por medio de la palabra V\I\T\R\I\O\L\La palabra ASCÉSIS, derivada del griego Askésis, significa “esfuerzo metódico, aplicación prolongada que exige un esfuerzo voluntario y consciente”, con miras al perfeccionamiento de nuestras capacidades anímicas y espirituales; representa una auto-disciplina como medio de alcanzar el crecimiento, desarrollo y expansión plena de la consciencia superior del Iniciado; lo que implica un esfuerzo convergente de todas las potencias dinámicas del individuo. La Ascesis es el modo de alcanzar una ponderación de las fuerzas emotivas, para robustecer los sentimientos superiores al dominio consciente de los impulsos negativos de la naturaleza inferior del Alma humana; al mismo tiempo que estimula el deseo o anhelo de perfección espiritual. Se trata más bien de una REGULACIÓN de tendencias y energías, que de una “represión” de tendencias desordenadas y perniciosas; regulación que tiende invariablemente hacia un sano equilibrio, por lo cual la Ascesis es el Arte de “conciliación de los opuestos” que resuelve el conflicto interno entre dos tendencias: entre el “hombre Viejo” y el “Hombre Nuevo”; por lo cual, al Artista “mata” deliberadamente al “antiguo hombre” que ha sido y re-nace transformado en inmortal. Sin embargo, esto únicamente es posible mediante la ascesis Interior de la Masonería OPERATIVA.

            Precisamente, la falta total de este método de Catársis Alquímica en la Masonería Especulativa, es lo que origina todos esos “brotes” de exabruptos, garrulería, rebeldías sin causa y demás conductas psicóticas en gran parte de sus miembros, pues a falta de la “Veram Medicinam” que es producto de la recta aplicación del VITRIOL, se convierten en “cartesianos de cartón”, en discutidores consuetudinarios, sintomáticos, egocéntricos y despistados en todo aquello que corresponde a la Verdadera Masonería Iniciática de Tradición y, en cambio se esfuerzan por tratar de imponer una “masonería” a su manera, con todos los visos de cualquier organismo sindical o político. Al no existir la “comprensión equilibrante” de tendencias, malos hábitos y costumbres, esos “bajos metales” se manifiestan en el comportamiento de quienes los padecen. Entonces la “mala hierba” se apodera del Erial, el proceso Iniciático se detiene y se torna estéril. Elementos como estos que describimos, abundan en muchas de nuestras Logias y Obediencias; jamás son capaces de percibir las propias incongruencias; jamás aceptan ninguna otra idea u opinión ajena y cuando se encuentran frente a ideas que no cuadran con las suyas, se convierten en energúmenos y en enemigos declarados de todo cuanto no sea su confortable mentalidad.

            El resultado de todo este caos está a la vista…Esitas patet… ¿Puede lograrse algo positivo de un medio donde se agrupan mayoritariamente y se atrincheran en la ignorancia que se ignora? Es que la ignorancia, como el miedo, es libre…Podemos hacernos otra pregunta que puede conducirnos al origen de este tipo de situaciones, y es la siguiente: ¿Qué puede esperarse de un tipo de Masonería que al constituirse en 1.717 fue producto de una irregularidad, de un cisma y de extralimitaciones? ¿No está ya contenido en ella misma el germen de la descomposición y la desviación?

            Como nadie es el dueño exclusivo de la verdad absoluta, porque ninguna interpretación de la verdad es absoluta, sólo podemos tener acceso a nuevas y más amplias ideas si poseemos amplitud de criterio, capacidad de comprehensión y la necesaria disposición para revisar nuestros propios puntos de vista. Es por tales razones que las verdades “a medias”, están más próximas a la mentira. Precisamente a esos “cartesianos de opereta” que tanto abundan entre nosotros, les recordamos las palabras de René Descartes que resultan admonitorias: “No basta tener el ingenio bueno; lo principal es aplicarlo bien”. En la muy lúcida Declaración de Principios de LA GRANDE LOGE DE FRANCE, establece con precisión lo siguiente: “En la búsqueda constante de la Verdad y la Justicia, los francmasones, no aceptan ninguna entrava, ni se asignan ningún límite”.

            Vemos pues, por qué la aplicación oportuna de la Ascesis Masónica es de tanta importancia, especialmente en la primera etapa del Camino, es decir, en el INICIO del proceso Iniciático, pues es precisamente en tales momentos cuando Iniciado acaba de “salir de la cáscara profana” y está activo en él el efecto de la “muerte psíquica”. En tales circunstancias, el Iniciado se encuentra aún en una especie de “tierra de nadie”, desorientado y caótico. Precisamente es en ese mismo momento cuando debe entrar en acción la parte transmutadora y transformadora de la Alquimia Espiritual, que como el Vitriol físico ataca las rugosidades de la piedra, disolviendo las escorias. De manera análoga, la aplicación práctica del VITRIOL Alquímico “ataca” las inclinaciones negativas del yo inferior y logra transformarlo paso a paso, hasta convertirlo en “montura obediente” a la dirección ejercida por su “jinete”. Tal es el método de contrarrestar los aspectos negativos de la psique para transformarlos en fuerzas y efectos positivos, que ayudan al Iniciado a salir de los estados de incoherencia, de la baja emocionalidad, de las prefiguraciones mentales y demás tendencias del yo inferior. Cuando esto no ocurre, por la falta del método, el yo inferior es el “dueño de la casa”, sus bajas tendencias surgen en flujo incontrolable, sin aparente razón de ser ni coordinación ordenadora. Si ese “cuervo” no es “decapitado” la batalla estará perdida para el Iniciado en agraz…

            Como bien puede inferirse, la importancia del Grado de Aprendiz es extraordinaria, como el mejor INICIO de la Gran Obra Hermética. Es el “Grado Clave” de todo el proceso, por cuya razón debe ser cuidadosamente asimilado, si realmente se pretende contar con Compañeros y Maestros Masones cabales; es decir, conservar en la Masonería el más alto grado de excelencia. El Grado de Aprendiz debe ser un grado muy bien “trabajado”, sin prisas, con dedicación, amor y constancia, pues él constituye el BASAMENTO, la FUNDACIÓN del Edificio Masónico. Quien ha sido un buen Aprendiz, seguramente será un buen Compañero y un excelente Maestro realizado, es decir, digno del “Sublime Grado”. Resumiendo, respecto al Trabajo Interior del Apr\Mas\Operativo, representa la etapa PURGATIVA que debe preceder al “acceso a las Voces del Corazón”. Es por ello que en todas las Escuelas Iniciáticas del pasado y del presente, se exige como primer paso la etapa purgativa, a fin de “despertar” aquello que está virtualmente disponible, a fin de comenzar a perfeccionar todo cuanto el hombre ha cambiado en imperfección. Es una “limpieza de Corazón” que conduce a la espiritualización progresiva del Neófito. Es un proceso triple que comienza en la Mente, luego prosigue con el cuerpo físico y finalmente el “durmiente Ser Espiritual”, Chispa Divina o Alma Embrionaria. Este proceso trino es el que produce la Transmutación del cuerpo físico por el Alma y la EXALTACIÓN y final Transfiguración del Alma por el Espíritu ya “despertado” por el profundo deseo y el constante esfuerzo; proceso que culmina con la ILUMINACIÓN del Iniciado por el contacto con la Consciencia Universal o Cósmica.

            La Ascesis Masónica Operativa, no tiene nada que ver con “moral profana”, ni con “psicoanálisis”, “psicosíntesis” y otras variantes de la “modernidad”; tampoco tiene nada que ver con la sensiblería banal, el puritanismo o el rigorismo extremo de la mojigatería misticoide. Está basada en Principios Cosmológicos que obedecen a las Armonías del Universo, a la Ley de Analogía y de las Concordancias Universales. El practicante efectivo del Arte Real, se va haciendo sensible a la Facultad primordial y superior del Hombre: la Intuición trascendente, mediante la cual comienza su relación con las Leyes Universales y el despertar de sus energías positivas individuales que le permitirán aplicar las Reglas del Orden con Sabiduría y con Amor impersonal, y por lo tanto, a obedecer las mismas con consentimiento y gozo, al encontrar en La Ley Divina la huella de un Orden invisible pero real: el Misterio del G\A\D\U\Por eso siempre se ha dicho entre Iniciados que “el que conoce a su Ser, conoce a su Señor” y conoce entonces todas las cosas en la Suprema Unidad del Principio mismo, fuera de todas las cosas de la Suprema Unidad del Principio mismo, fuera de lo cual, no existe nada que pueda tener el menor grado de Realidad…

            El Hermetismo de la Masonería, como la Alquimia que constituye su Ascesis Interior, es simbolista y descriptivo. Por eso la Gnosis Masónica está basada en la transmisión de ciertos Símbolos que derivan de una Tradición Milenaria, que sugieren, más que enseñan, mediante una urdimbre compuesta por Mitos, Leyendas y Alegorías, ya que las posibilidades infinitas e inmutables contenidas en ellos, están por encima y más allá del entendimiento y no pueden aprehenderse a través de la razón y las palabras. La Alquimia Espiritual es a la vez una TÉCNICA, una ASCÉSIS y una GNÓSIS; es, en fin, una Ciencia Sagrada y un ARTE REAL.

POR QUÉ SE LLAMA “ARTE REAL” O “REGIO”

            Se llama Arte Real, porque al formar INICIADOS que están ligados por sus “orígenes” al ejercicio de un OFICIO, el Oficio de Constructor, conlleva la Iniciación y los Misterios correspondientes al ejercicio de dicho Oficio o Arte. Por otra parte, al formar Iniciados, este Arte “forma REYES”; es decir, hombres sustraídos a toda dominación y por lo tanto realmente libres, soberanos Maestros de sí mismos, pues el hombre que ha “reunido LA UNIDAD” es “REY” y es por lo tanto “coronado”. De ese modo el hombre convierte en REAL o REGIO, perteneciente a la REALEZA DEL ESPÍRITU.

            En un “Catecismo Masónico” publicado por la célebre Logia “WAHREIT UND EINIGKEIT”, de Prada, Checoslovaquia, en el año de 1.800, pueden leerse las siguientes preguntas y respuestas:

            P: “¿Qué construyen los Francmasones?
            R: “Un Templo invisible, del cual, el Templo de Salomón es el Símbolo.”
P: “¿Por qué nombre se conoce la Instrucción de cómo erigir esta simbólica construcción?”
R: “El Arte Real, porque él enseña al hombre como gobernarse a sí mismo.”

            El Arte Real de la Ascesis Masónica Operativa es por lo tanto una Disciplina ennoblecedora. La Ascesis es Iniciación en acción, así como el Rito es el Símbolo puesto en acción. Albert Poisson, en su libro “THEORIES ET SYMBOLES DES ALCHEMISTES”, dice: “El hombre es el Athanor Filosófico-Hermético donde se realiza la elaboración de las VIRTUDES”. (Chacornac, Paris, 1.891). Cualquier mal hábito adquirido puede ser corregido con el buen hábito opuesto. Tanto en la Alquimia como en cualquier otra Técnica Iniciática, el Hombre es el Agente y el Paciente, y sólo de él depende el logro de la excelencia.

            Respecto al uso de la palabra “Filosofía” en el ámbito Hermético-Alquímico, debemos recordar que a la Doctrina Hermética se le denomina también la “Filosofía Sublime” o “Filosofía del Fuego”. Sin embargo, en este ámbito Iniciático no existe ninguna relación con la Filosofía Clásica o Académica que es Conocimiento Profano. Si a los Maestros Hermetistas se les denomina “Filósofos del Fuego”, es porque son Maestros Realizados en la Ciencia del Fuego Sagrado o “Ciencia Hermética”.


Estrella Real del Iniciado Q:. H:. Oswald Wirth

Lambsprinck: De Lapide philosophico, XII. Fig. In Musæum Hermeticum, 1.678. p. 265 (1° impresión 1.625)
“Aquí están representados el hijo del rey (filium regis) y el Mistagogo Hermes sobre la montaña, en evidente derivación de la escena de la seducción. La leyenda que lo acompaña dice: “Alius mons Indiæ in vase iacet, quem Spiritus et Anima, ut pote filius et dux, conscenderunt.” Los dos son interpretados como espíritu y alma, es decir, como sustancias volátiles, que se han elevado sobre la materia (prima) durante el recalentamiento.”

           
“El fin de la Obra te surgirá EL REY, coronado con su Diadema, radiante como el Sol, brillante como el Ántrax, durable en el Fuego…”
ARNALDO DE VILANOVA
           
Se trata del mismo REX CORONATUS y el FILIUS NOSTER REY GENITUS, del “Trancatus Aureus Hermetis” de PARACELSO Cap. III. “El que se ha vestido con la toga púrpura o Carmesí”, la fase Final de la RUBIFICACIÓN: “La Piedra al Rojo”, El Arcano Hermético del CINABRIO


LAS DOS DIVISAS, “ORDO AB CHAO” Y “POST TENEBRAS LUX”

            Estas dos divisas de los Altos Grados de la Masonería Escocesa guardan una significación estrecha y de simultaneidad, pues ambas se refieren a la Iluminación Iniciática. La primera, “Ordo ab chao” directamente, y la segunda, “Post Tenebras Lux” como consecuencia de la primera, puesto que es la “Vibración Original” del FIAT CREADOR la que determina el comienzo del proceso cosmogónico por medio del cual el Caos es ordenado y convertido en Cosmos; siendo este último una producción del Orden a partir del Caos. Esta producción se entiende en todas las Tradiciones como una Iluminación, así como el Caos está identificado simbólicamente a las Tinieblas. Es la “potencialidad” a partir de la cual se “actualizará” la Manifestación; es decir, en suma, el lado substancial del Mundo, descrito así como el “polo tenebroso” de la existencia; mientras que la esencia es el “polo luminoso”, puesto que es su influencia la que efectivamente ilumina el Caos para sacar, extraer u obtener el Cosmos. (Cf. René Guenón: APERÇUS Cap. XLVI).








EL FIAT LUX






La INICIACIÓN reproduce y simboliza el mismo proceso Cosmogónico, pero en el plano Microcósmico. El mundo profano representa las tinieblas en las que se encuentra al Aspirante a la Iniciación Masónica, y permanece en ese estado hasta el momento precisa cuando, al “recibir la Luz”, habrá de convertirse en INICIADO. El proceso Iniciático en un “Pasaje” de la Tinieblas a la Luz, razón por la cual, el “Fiat Lux” es el punto de partida, el inicio esencial de la “puesta en orden”: el cambio de estado tenebroso y caótico por la ILUMINACIÓN “ordenadora” que va a permitir al Neófito proseguir el curso de todo el Trabajo Iniciático que lo hará pasar de la potencia al acto, de la Iniciación VIRTUAL al Iniciación REAL y efectiva.

            Al final de cada Noche surge la Aurora: “LUX IN TENEBRIS LUCET”, como lo dice El Libro. Por eso, nuestros Antiguos Maestros Hermetistas decían: “Busca con la Luz del Espíritu, la Luz que está envuelta en tinieblas, y del caos oscuro hazla surgir tras haberla RE-unido, para que brille en las Tinieblas como una Estrella en el Cielo nocturno…


                                                              ALBANASHAR AL-WÂLY


IJWAN AS-SAFA

lunes, 5 de agosto de 2013

EL ALBEDO, LA SEGUNDA ETAPA DE LA OBRA

Así como la Noche es uno de las más importantes símbolos de la NIGREDO, el transcurrir desde la AURORA hasta el MEDIO-DÍA corresponde simbólicamente a la Etapa del ALBEDO. Desde el punto de vista Cosmológico y según la “praxis” de la Doctrina Hermética, la etapa de la ALBIFICACIÓN corresponde a la segunda etapa del proceso Alquímico de La Gran Obra.

            El VITRIOLO BLANCO es el “disolvente” de la ilusión del “ego”. El Plomo es convertido en Plata. El Iniciado se ha provisto de un nuevo Cuerpo Espiritual. El ALBEDO constituye el paso más importante en el Proceso gradual de la Gran Obra Alquímica, porque le permite al Iniciado trascender la condición o estado puramente humano-animal; vale decir, se RE-genera y alcanza la RE-integración al Estado Primordial.

            La NEGRURA de la Noche se alumbra con la Estrella de los Reyes-Magos que anuncian la epifanía del nacimiento del “Puer Aeternus”, magnípotens, el “Infante REAL”. El “CÓDIGO DE LA VERDAD” describe crípticamente esta etapa con las palabras siguientes: “Blanquead a Latona y destrozad vuestros libros, por temor a que vuestros Corazones no sean destrozados por la inquietud”. Quiere decir que en este estadio de La Obra, la teoría es inútil y que sólo debemos confiarnos del Conocimiento directo, no-aprendido (La Gnosis) y de los resultados de la PRAXIS o “Realización Interior”.

            Es estado de “putrefacción” y de “disolución” que corresponde a la etapa anterior (La Obra en Negro), representa la “separación” o “disolución” del falso “yo”. Es la “Muerte Iniciática” necesaria para “resucitar” en una nueva dimensión, un retorno a La LUZ, verdadera ANÁSTASIS del Yo Superior o Verdadero.

            La Gnosis Hermética y su Esoterismo sólo disponen del Método Simbólico para tratar de sugerir más que explicar lo que de hecho es inexplicable. La única posible “dialéctica” de la Gnosis está constituida por el Simbolismo, que por su propia naturaleza sintética es totalmente diferente a la dialéctica de la Filosofía, que es analítica. Por eso, la Gnosis y su Esoterismo constituyen una VÍA EXPERIMENTAL, vivencial que elimina el riesgo de las verdades establecidas y los dogmas.

            Se trata de un Conocimiento reservado a quienes están debidamente cualificados para recibirlo: individuos con un horizonte intelectual capaz de sobrepasar el dominio cognoscitivo individual, poseedor de una cierta aptitud o disposición natural para el desarrollo de las posibilidades intrínsecas, que los convierte de hecho en ELECTOS capaces de pasar de la potencialidad al acto, que es lo que constituye la REALIZACIÓN ESPIRITUAL. Tales individuos son como la yesca, que rápidamente se enciende ante la más leve chispa del pedernal, representada en este caso por la Influencia Espiritual de la Enseñanza Tradicional.

            Los Antiguos Maestros del ARTE REAL siempre advirtieron: “Nuestros libros no son escritos para todos, si bien todos son llamados a leerlos”. Es obvio que para poder comprender la Ciencia Hermética es necesario estar dotado de perspicacia, de sagacidad y de capacidad de percepción trascendente. Estas son, precisamente, las más importantes de las CUALIFICACIONES que son exigidas por toda Institución Iniciática Tradicional, a quienes aspiran a recibir la Iniciación. Sin embargo, además de “saber leer”, en el sentido Masónico del término, deberá ser capaz de dar el paso decisivo de la puesta en práctica del método, que es lo que conduce a la realización efectiva, si realmente se quiere avanzar sobre las bases sólidas en los Misterios del Arte Real; es decir, en lo que siempre hemos denominado NUESTROS AUGUSTOS MISTERIOS. Esta es la razón por la que el Conocimiento verdadero de la Ciencia Hermética y su Esoterismo, no está al alcance de quien quiere, sino de quien puede.

            En la progresión del Sendero Iniciático, la Iluminación Espiritual es la etapa fulgurante; representa la epifanía o manifestación del Ser Verdadero, que aporta al mismo tiempo una plena mutación mental (Metanoia) que convierte al Iniciado en un ser nuevo, regenerado y con nuevo y más dilatado estado de consciencia.

            El brillo incomparable de LA AURORA simboliza la Apoteosis de la Epifanía: el Alma Iluminada, el más deslumbrante asombro que un ser humano puede experimentar; el más extraordinario acontecimiento de una vida humana que ha trascendido el estado humano-animal para acceder a un nuevo estado de consciencia y a Planos de comprensión más altos.

            Quienes alcanzan esta etapa luminosa, son “revestidos” con “la Túnica Incorruptible”, denominado AUGOEIDES OCHEMA por nuestros antepasados, los Iniciados Griegos de las Escuelas de Misterios. Ese “vehículo sutil” del Alma es la MORADA del Espíritu, tal como el cuerpo físico es la morada del Alma, la “tienda de arcilla”, “el Tabernáculo en el desierto”, etc.

            Después del proceso de “putrefacción” que consiste en la eliminación por “destilación” de los elementos degradantes y destructivos y de los restos mentales que obstruyen el progreso espiritual, sigue el proceso de FERMENTACIÓN: un cambio de estado a otro, tal como el juego de la uva se convierte en Vino. Es un proceso de “separación” del espíritu, de lo que no es espíritu. El proceso inmediato es el de “Rectificación” o purificación final, mediante el cual, lo más “volátil” (lo espiritual) es elevado a su más alta excelencia. Sólo entonces el Iniciado se convierte en un ser REALIZADO y auto-conscientemente Iluminado. Como bien lo describe FULCANELLI: “Del Caos obscuro surge la Luz que es fruto de la ascesis, y eso LUZ brilla en las tinieblas como una estrella en el cielo nocturno”. (“Las Moradas Filosofales”).

            El Proceso Espiritual denominado ILUMINACIÓN, es el maridaje indisoluble de la Doctrina Hermética Tradicional convertida en acto; es decir, el acontecimiento VIVIDO por el Alma del Iniciado mediante la conjugación o síntesis del Conocimiento Liberador y la Ascesis Interior o PRAXIS ALQUÍMICA conducente a una metamorfosis íntima del hombre natural, que da nacimiento al Sabio Integral, al “Hombre Trascendente” o CHEUN-JEN según el término usado por la Tradición Taoísta; el INSAN EL-KAMIL de la Tradición Sufí. El que “se conoce a sí mismo” y que “ha nacido a su propia Luz”. Entonces el Hombre Verdadero ha penetrado el misterio de la TEANTROPIA. Por tal razón, el Poeta-Sufí ABU ALI AL-SIND, dijo: “Y puesto que ya no soy yo, el Alto Dios es su espejo en mí”.

            La correspondencia cosmológica del “recorrido” diario del Sol con las Tres Etapas de la Gran Obra Hermética, esta representadas por el Orto Solar (La Aurora) después de las Tinieblas de la Noche, el Medio-día en punto (Sol en el Zenith) y el Ocaso o la Puesta del Sol, que es el re-inicio de un nuevo ciclo. La “Noche Negra” simboliza El Nigredo, La Aurora corresponde al Albedo y el Medio-día representa la Iluminación Plena del Rubedo.

            Aquí se hace imperativa una digresión, a fin de referirnos específicamente al verdadero significado de los que simbolizan las palabras relacionadas con “Las Horas de Trabajo”: Desde MEDIO-DÍA hasta MEDIA-NOCHE, y que algunos HH\han querido interpretar a su manera con un significado totalmente externo y profano. En primer lugar, el Sol al Medio-día está en el Zenith, es decir, el punto donde la vertical de un lugar va al re-encuentro de la Esfera Celeste. Aquí la Tierra representa lo manifestado, y la Esfera Celeste lo in-manifestado. Al mediodía, el cuerpo expuesto a la luz del Sol no hace sombra alguna, es decir, que “la sombra desaparece” bajo nuestros pies…El Sol en el Cenit simboliza por lo tanto, el pasaje de la Vida en el Tiempo a la Vida en la Eternidad. La luz del Mediodía representa la Luz en su plenitud…Es una especie de “instante con visos sacros”, una “parada muy breve” en una especia de “instante sagrado”, una parada en el movimiento cíclico antes de que se rompa un frágil equilibrio y que la luz bascule hacia su ocaso…Al “desaparecer la Sombra” deja de dominar el “falso yo”; entonces, el cuerpo se une al Alma y el Alma al Espíritu, constituyendo de esa forma una especie de “soldadura Unitiva”. Si ahora tomamos las dos posiciones conforman un EJE común, que constituye un símbolo del Eje que también existe en nuestro Mundo microcósmico y que corresponde al PILAR DEL MEDIO de nuestra Logia Interior; y es precisamente por medio de ese “eje” que podemos “abrir” y “cerrar” nuestros TRABAJOS Internos. Si ahora tomamos el Simbolismo de la Dualidad LUS y TINIEBLAS del Día y de la Noche como representativos de VIDA y MUERTE, nos indica que el Masón debe trabajar durante toda su vida, hasta que la noche de la muerte los traslade al Oriente Eterno. No obstante, si aquí y ahora, en esta vida, él se esfuerza en su Trabajo Interior, logrará activar la Luz de su Templo Interior y podrá percibir el SOL DE MEDIO NOCHE; habrá convertido en Luz sus propias Tinieblas y habrá conquistado su verdadera LIBERACIÓN…

            Concluida la digresión, regresemos al simbolismo que antes veníamos señalando. Marc-Antonio Casellame, en su magnífico libro “LA LUZ SALIENDO POR SÍ MISMO DE LAS TINIEBLAS” dice: “La LUZ saliendo como un dardo de este eterno e inmenso tesoro de luz, ahuyenta las tinieblas por su esplendor radiante, disipa el horror del caos e introduce la forma universal en las cosas, como poco antes el caos había provisto la materia universal”. (Op Cit. Pág. 70. E.P. Denoël. Paris, 1.971).

            Los Iniciados griegos denominaban el medio-día en punto “Las Estancias de Apolo”. Al observar el Sol en su meridiano, varadas son las ideas que surgen de la mente: se nos antoja como un fiero león con melena ardiente, o como un dragón escupiendo llamas, como un carbunclo encendido que tiñe la Cúpula bravía con destellos de oro y rosa. Sus llamas son como crespones encendidos de oriflama, símbolo del Fuego de Vida triunfante y de alegría, con su doble acción calorífera y luminosa. Al bajar la mirada hacia la Tierra nos encontramos con el más significativo de los símbolos relacionados con la Iluminación plena: la Sombra ha desaparecido bajo nuestros pies…

            Desde el inicio luminoso del romper la Aurora, el Astro Rey “sube” en largos “saltos” en el Cielo para coronar su brillo y esplendor en las alturas del Zenith, convirtiéndose en catarata de Luz sobre la Tierra. Instante sagrado, epifanía uraniana que es Vibración y Luminosidad y Fuerza Vital (Verbo, Lux et Vita). Luz en plenitud, imagen de Eternidad, como la Cara Invisible del JANUS de Los Misterios; símbolo del estado central por donde se puede salir del Cosmos, comunicarse con el Cielo y alcanzar una Vida exaltada…

            Como señalamos antes, la dimensión vertical entre el Zenith y el Nadir corresponde figurativamente al “Eje” que designa el Centro o Polo de Consciencia denominado “EL PILAR DEL MEDIO” en la Tradición Cabalística. Situado conscientemente en ese “Eje de Luz”, el Iniciado alaba al Creador, y como “Escala de Jacob”, allí también desciende Su Misericordia, en medio de la quietud y el silencio (“Silencio y en Logia”).

            Al ponderar la aparición del Sol en la mañana, su grandioso fulgor al medio-día y su “desaparición” en el ocaso o las “Estancias de la Noche”, nos viene a la mente el Espíritu Indestructible que llevamos dentro: semejante al Sol, sólo se “pone” en apariencia, pues de hecho continúa brillando hasta en la Media-Noche (El Sol de Media-Noche). Tal como el Espíritu sigue adelante, así el Hombre prosigue su camino abriéndose paso por sí-mismo, y cuando cree morir, renace de sus propias cenizas como el Ave Fénix, en victoriosa Palingénesis, porque el Fuego del Ser Verdadero que plena su Cuerpo le permite al Alma sojuzgar el Mundo.


            El Sol como Astro es el símbolo visible que representa el Sol Eterno Espiritual (El Logos), el “Señor del Tiempo de La Luz”. Y así como el Sol físico es la fuente de la Energía de la Vida, analógicamente, El Logos es la Fuente de La Vida Espiritual: “En Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser”.

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miércoles, 24 de julio de 2013

LA TABLA ESMERALDA DE HERMES

Tabla Esmeralda 


            Aunque no ha sido establecido con certeza el verdadero origen y antigüedad de esta famosa tabla, el Dr. Segismund Baestron, erudito colector de Antiguos Manuscritos relacionados con la Alquimia, describe esta Tabla con las siguientes palabras: “La Tabla Esmeralda, el más antiguo monumento de los Caldeos, concerniente al “Lapis Philosophorum” (La Piedra de los Filósofos), provee información acerca del origen de la historia alegórica del Rey HIRAM (CHIRAM). Los Caldeos, Egipcios y Hebreos han tomado conocimiento en lo concerniente a CHIRAM, de la misma y única fuente”. Y al referirse al contenido escrito de la Tabla, este mismo autor dice lo siguiente: “La Genuina Tradición del original Caldeo Antiguo, es como sigue: La primera línea de dos palabras dice: «EL TRABAJO SECRETO» y las palabras de la segunda línea son: «CHIRAM TELAT MECHASOT», es decir, CHIRAM, El Agente Universal, Uno en esencia, pero Tres es aspecto.(Transcrito por Manly P. Hall en su libro “THE SECRET TECHINGS OF ALL AGES.”).

            Obviamente que los tres Aspectos están haciendo alusión al concepto de TRIMEGISTO (Tres Veces Grande) atribuido a HERMES. Esta información reviste gran interés para los Masones estudiosos que deseen profundizar en el sentido polisémico de la palabra CHIRAM o HIRAM. Recordemos que la ciudad de Tyro, residencia de los Dos Hiram, era famosa por el comercio de la PÚRPURA, que es el Color que corresponde a la parte final de La Gran Obra, el RUBEDO. Por otra parte, respecto a los DOS CHIRAM o Hiram, uno era EL REY de Tyro, y el otro, CHIRAM ABIF era el “experto en la Fundición de Metales…”

            Prosigamos ahora con el proceso de la VISITA INTERIORA TERRAE que nos señala el V\I\T\R\I\O\L\ La Iniciación, como bien lo señala la etimología de esta palabra, es un IR HACIA ADENTRO (In-Ire). Para ello, hay que efectuar una RECONCENTRACIÓN, es decir, volver a encontrar el propio Centro de Consciencia, lo cual representa una “puesta en orden” (RTA) que exige el esfuerzo de voluntad continua y durable, persistente y asidua, que llega a convertirse en un modo de vida. Aquí entra en acción el recto uso del Mallete y el Cincel, aplicado en la Acción ritual individual.

            Grillot de Givry, en su obra ya citada, dice al Discípulo Hermético lo siguiente: “En la Noche Obscura de tu Alma, tu has quizá aspirado, mis discípulo, a una Luz Inconmensurable que vendrá, en un día lejano e indefinido a eliminar tu angustia.” (Op. Cit. Pág. 13).

            El Maestro Sufí RUMI, en su “DIWANI SHAMS TABRIZ”, dice: “En el momento en que fuiste entregado a esta bajo mundo, levantose una escalera por donde tu pudieras ascender.” El Hombre lleva dentro de sí mismo la imagen de la perfección del estado humano; imagen que es elemento permanente de su propia naturaleza, que no puede ser afectada por ninguna clase de cambios externos, pero que lo puede liberar de las ataduras de lo finito y lo limitado cuando logra trascenderlos por su propia naturaleza. La Historia de los últimos siglos es prueba evidente de que el hecho de permanecer estático o “cristalizado” en lo meramente humano, conduce fatalmente al estado infra-humano, pues, quien no avanza retrocede, en relación con quienes logran avanzar… Y en el sentido colectivo, representa el drama actual y el derrumbe de la Sociedad.

            En APOCALIPSIS 3:8 leemos: “Yo conozco tus obras: He aquí que he dado una Puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar.” Esta magnífica Promesa y afirmación, ademñas de confirmar el hecho de que la Iniciación es una adquisición definitiva e imborrable, confirma también la factibilidad del acceso a un Mundo de una Realidad Superior, de franquear una Puerta que es el Umbral de una Nueva vida, cuyas características y consecuencias revisten extraordinaria importancia en la realización de la Ascesis Interior de la Construcción del Templo “no hecho con las manos”: la adquisición de “la VESTE DE GLORIA”.

            Con la Obra en Negro comienza la VÍA ALQUÍMICA de la Transmutación, aceleración y modificación de un estado de consciencia determinado, en el cual el Aspirante o Discípulo trabaja en el “laboratorio” de su propio cuerpo, que le proporciona los “ingredientes” o “materiales” necesarios, la “materia prima” o el “polvo negro”, o “la Materia de los Sabios” en putrefacción… De aquí la razón de ser de la expresión: “NIGRA SUM, SED FORMOSA” (Negra soy, más hermosa y codiciable) como lo expresa EL CANTAR DE LOS CANTARES, 1:5.

            Como dijimos antes, el comienzo de La Obra se denomina “la cabeza del Cuervo” porque en términos Herméticos se llama “cabeza” al comienzo de una cosa. Tal como el signo de ARIES es el comienzo del Zodíaco, y corresponde, en el cuerpo humano, a la cabeza. En cuanto al Cuervo, significa “la materia en Negro” en el tiempo de la Putrefacción. La mejor analogía en relación con la razón de ser de la Putrefacción, es la cita en JUAN, 12:24, y 1-CORINTIOS, 15:36, ya referidos anteriormente.

            Resumiendo: la Putrefacción destruye la naturaleza antigua imperfecta que puede ser transformada y mejorada. Esto se logra mediante la DISOLUCIÓN y la inmediata CALCINACIÓN sin descanso del contenido del “yo”: “el estiércol” que produce el “abono” que va a hacer surgir una nueva forma.

            El secreto de la NEGRURA es que ella contiene el germen espiritual de toda Luz. La TIERRA del V\I\T\R\I\O\L\es “tierra de exilio”, pero que permite re-encontrar la “Tierra Prometida”, la “Tierra Santa”. El “buceo” o la “inmersión” en las tinieblas interiores, permite descubrir la “Piedra Oculta”, el “Spiritus Mundi”, la parcela de Luz Divina en el Corazón del Hombre…

            Quien aplica la Ascesis Alquímica del V\I\T\R\I\O\L\, logra equilibrar las fuerzas emotivas, reforzar los sentimientos superiores y la fuerza de voluntad consciente. Se trata más bien de una regulación de las tendencias y de las energías, que de una represión de tendencias desordenadas y perniciosas; regulación que tiene invariablemente hacia un equilibrio sano. Es el Arte de la Conciliación de los Opuestos que resuelve el conflicto entre dos tendencias: el “hombre viejo” o “yo inferior”, y el “Hombre Nuevo” o “Yo Real y Verdadero”. La Consciencia Superior, como la luz de la Aurora al amanecer, no aparece súbitamente, sino que emerge lentamente, laboriosamente de la Noche de la Naturaleza.

            La introspección consciente y dirigida, simbolizada por el VITRIOL, es la que permite el conocimiento acerca de su individualidad y sus emociones, y le permite darse cuenta de lo que realmente ES, y avanzar con paso firme más allá de lo transitorio y efímero hacia lo Eterno y Permanente.

            La gran equivocación del hombre que permanece dormido en su exterioridad, consiste en haber olvidado de la dimensión trascendente que mora en él, mientras permanece prisionero de la multiplicidad desintegradota y alienante. La Pal\ Sagr\ de Apr\ Mas\ le está recordando su ínsita naturaleza…

            Precisamente el APRENDIZAJE que debe realizar el Masón Operativo está basado en un método pedagógico totalmente diferente al método pedagógico profano, pues la Enseñanza Iniciática no está basada en un simple traslado de información y conocimientos que sólo sirven para convertir al individuo en una especia de “golem cibernético”. Todo conocimiento exclusivamente “libresco” y caletrero no tiene nada en común con el Conocimiento Iniciático, ni siquiera considerado en su aspecto simplemente teórico y externo. El Iniciado toma los libros y los escritos como meros “soportes” de su Trabajo Interior que constituye el rol al cual ellos están esencialmente destinados.

            Antes de proseguir con las siguiente Etapas del Trabajo Interior, debemos aclarar a quienes pretenden, por ignorancia, que el Método Alquímico de realización debería ser expuesto en forma clara y esquemática en lugar de emplear términos crípticos y metáforas, que se trata de una Arte ESOTÉRICO, es decir, reservado a una élite en el más puro sentido de este término, y por lo tanto no puede ser dirigido a todo el mundo indiscriminadamente. Estamos hablando de SIMBOLISMO, que es el Lenguaje por excelencia de La Gnosis. En el caso de la Alquimia, como en todo lo Iniciático, no se trata de “reflexión” sobre verdades reveladas, sobre un aspecto de Dios o de una Idea como en la Mística religiosa que se orienta en un sentido Teológico y ético, sino que la Alquimia considera los problemas anímicos desde un punto de vista puramente cosmológico; por eso siempre se ha dicho que es una Ciencia o Arte Natural, por cuanto todos los estados de conocimiento interior son para ella manifestaciones de la Naturaleza; entendiendo por Naturaleza los dos aspectos que la componen: el físico y el hiperfísico, como antes lo hemos aclarado; quiere decir, abarcando tanto las formas externas, visibles y materiales, como las internas y psíquicas. Todo su Simbolismo no es más que un recurso que encubre intencionalmente los procesos internos; y como todo Simbolismo escapa por entero a toda interpretación racional. Todo lo Iniciático exige una extraordinaria capacidad de comprehensión a la par de una adecuada disposición anímica, sin cuya virtud o cualificación nadie puede penetrar su interno significado. Fue por tales razones que DYABIR IBN HAYYAN, más conocido como GEBER, famoso alquimista árabe del siglo XIV dijo: “No se debe exponer este Arte con palabras totalmente obscuras; pero tampoco hay que explicarlo con tanta claridad como para que todos puedan entenderlo. De aquí que lo explique de manera que los Sabios puedan entenderlo, aunque a los espíritus medianos les parezca bastante obscuro; por su parte, los necios y los locos no podrán entender absolutamente nada.” (Cf. SUMMA).

            No podemos concluir esta parte de nuestra exposición del Método Hermético sin referirnos a la prejuiciada y estrecha mentalidad de ciertos “especialistas” de las llamadas “ciencias sociales”, que no les permite ver en los símbolos sino “simples expresiones que, a falta de palabras habrían usado los pre-lógicos”. Esta última “clasificación”, como la otra de “culturas primitivas”, dan prueba evidente de que son precisamente estos especialistas quienes resultan ser los verdaderos “primitivos”, cuando por falta de penetración se limitan a “etiquetar” con clasificaciones absurdas, conjeturales y por demás superficiales, lo que en realidad constituye el pensamiento simbolista, que no tiene absolutamente nada de “ilógico” ni de “irracional”, sino que por el contrario, constituye una expresión supra-racional del pensamiento humano, por cuanto rebasa los límites de la razón. En este sentido es justo reconocer que al menos los médicos son más prudentes y menos presumidos: cuando no pueden o no saben catalogar o definir algunas enfermedades, “se lavan las manos” como Pilatos y “fabrican” la etiqueta de “Síndrome clínico no identificado”. Otros recurren a la socorrida expresión de “las uvas están verdes”.


            Repetimos: solamente mediante el Simbolismo, que como ya hemos dicho, constituye la “dialéctica” de La Gnosis, es posible alcanzar el Conocimiento de las Realidades Supra-sensibles; “dialéctica” que por el mismo hecho de ser descriptiva y no-razonante, es el vehículo esencial de la veracidad y de la certidumbre. Hasta el mismo Aristóteles comprendió el problema como lo demuestra su afirmación: “No proporcionar al Hombre sino lo humano, es traicionarlo y desear su desgracia, porque para la parte principal de sí mismo, que es el espíritu, el Hombre está llamado a algo mejor que una vida puramente humana”. (Cf. PARVA NATURALIA: El Alma).

Dios Thoth dando la Llave de la vida al Maestro Seti I transmisión...