miércoles, 2 de octubre de 2013



EL HERMETISMO EN LA MASONERÍA

            Hay todo un mundo de Enseñanzas en el Simbolismo Masónico, y específicamente en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Sin embargo, las verdades capitales contenidas en él, son prácticamente ignoradas, sub-estimadas o desapercibidas por la gran mayoría de sus miembros, no sólo los de la Masonería Azul, sino, lo que es aún más lamentable, en aquellos Grados Capitulares que concreta y específicamente constituyen de hecho Grados de específico contenido HERMÉTICO, como son, por ejemplo, el Grado 18, el º26 y el º28. Ahora bien, ¿qué ocurrió con el contenido TRADICIONAL de sus Leyendas y Rituales? ¿Qué “mano” intervino para “substituir” todo un profundo Simbolismo HERMÉTICO por ideas y conceptos cuasi-religiosos, “patrioteriles” y de “moralina”? Afortunadamente, ignorantes al fin, los desconocidos “interpoladores”, “traductores a su manera” e intereses con fines definidos, no pudieron intervenir en algo que deja intacto el sentido trascendente del verdadero Simbolismo de tales Grados, como son sus Escudos Heráldicos, que “hablan sin palabras” para quienes “saben leer…”

            Tanto el Ritual de Iniciación (Grado Apr\Mas\), como en los subsiguientes de los otros dos grados Azules, están basados en el hecho indiscutible de que la INICIACIÓN y la RE-GENERACIÓN constituyen términos sinónimos, tal como lo enseñaron las Antiguas Escuelas Iniciáticas de Misterios de Egipto, Caldea, Persia, India, etc.

            Toda verdadera y REAL Iniciación es un proceso interno que el Rito pone en acción de manera SIMBÓLICA. Sin embargo, el Iniciado REAL es aquel que coloca todas las acciones de su cuerpo bajo el dominio de la Voluntad consciente. No se trata de “destruir” nada, ni siquiera lo “indigno e inútil” en cada uno, sino de transmutarlo en algo superior que nos ayuda al logro de la transformación y transfiguración del Hombre Viejo en el Hombre Nuevo. Eso es lo que el Masón quiere dar a entender cuando habla de “la Construcción del Templo no hecho con las manos”.

            La ALQUIMIA ESPIRITUAL que corresponde a la puesta en práctica de la Ciencia Hermética, está sintetizada en las siete letras de la palabra V\I\T\R\I\O\L\ que resume el proceso que vivimos simbólicamente en forma de psico-drama y drama sagrado, durante el desarrollo de la Iniciación SIMBÓLICA, que nos está indicando, como igualmente lo hace el Ritual de Apertura y Cierre del Trabajo de Logia, el ESFUERZO y la ASCÉSIS que debe proseguir con la puesta en práctica del aspecto OPERATIVO de la Iniciación Masónica. Es así como el Apr\Mas\ deberá proseguir con la “contemplación” de la Estrella Refulgente y posteriormente efectuar el “pasaje” de La Escuadra al Compás, “conocer la ACACIA” y lograr su verdadera EXALTACIÓN ANÍMICA…Tal es el proceso gradual (por grados), y ascendente hasta alcanzar el MAGISTERIOS del ARTE REAL.

            Partiendo del hombre no-regenerado (el Profano), el proceso Alquímico del Arte Real tiene lugar en “el Crisol” de nuestro propio cuerpo físico. Mediante el Fuego del deseo, reforzado por la Imaginación Creadora y la voluntad conscientemente dirigida, el Iniciado se convierte en el “Operador Alquimista” que dirige su propia Obra Interior, que como ya hemos visto, comienza con la Putrefacción, seguida de la Catársis o Purificación, prosigue con la Rectificación y culmina con la Destilación que es la que permite el proceso lento de la “separación” de “espíritu” de lo que no es…Tal como el Vino es extraído de la Uva; es decir, una auténtica TRANSMUTACIÓN de un estado inferior a otro superior…

            El proceso Alquímico esquematizado simbólicamente por los Tres Grados de la Masonería Azul “rectificados” y ratificados en los Grados Capitulares del Escocismo, especialmente en los tres Grados anteriormente mencionados (º18, º26 y º28), cuyos respectivos Emblemas Heráldicos aparecen de la Dedicatoria de esta Balaustrada. Sin embargo, cuando leemos los actuales Rituales de esos Grados, como casi todos los del Escotismo actual, nos damos cuenta de las incongruencias que salta a la vista, entre el Simbolismo que a pesar de lo poco que aún queda en ellos de original, y las “interpretaciones” sui-generis que de ellos han hecho quienes los “intervinieron” con miras totalmente diferentes y con propósitos totalmente ajenos a la Genuina Tradición INICIÁTICA. Sólo resta en algunos de ellos la parvedad de una conocimiento venido a menos, cuasi-profano e intrascendente.

            Muchas cosas que antes eran esenciales, han sido abandonadas; otras han sido modificados con fines definidos, o porque sencillamente, al “arreglista”, “traductor” o copista “no le pareció” que debía reproducirlo sino eliminarlo. Quienes lo duden, léanse el escrito titulado “INSTRUCCIÓN Y REGLAMENTOS GENERALES DEL ORDEN FRANCMASÓNICO”, impreso por el Editor George Corser, Caracas, 1.840, una de cuyas copias se puede encontrar en la Biblioteca Nacional, aquí en Caracas.

            En cambio, muchas cosas que son totalmente irrelevantes han sido agregadas, hasta el punto, que hoy sólo restan muy pocas cosas originales que realmente puedan ser calificadas de INICIÁTICAS, mientras que las sustituciones efectuadas desde hace ya más de un siglo, permanecen incólumes, incluyendo los errores, “latinazos” y demás evidencias de la “ignorancia que se ignora”.

Tal parece como si se hubiese organizado una verdadera campaña para eliminar todo lo Iniciático y lo realmente Tradicional para reemplazarlo por asuntos de orden típicamente PROFANOS, como la “manía de lo moral”, el “patriotismo”, el sentimentalismo y otras cosas tan pueriles que uno se pregunta cómo es posible que en una Orden tan Sabia y tan seria como Tesoro de Sabiduría, pueda colocar el nivel de sus Enseñanzas a la “altura” de cualquier organización profana, sociedad religiosa o instituciones como el Rotary, el Club de Leones, los Boy-Scouts o alguno “Sociedad de Beneficencia”. ¿Es que acaso hace falta recibir la INICIACIÓN para practicar las obras, promover las ideas y propósitos de tales organizaciones como las citadas? Sin embargo, resulta realmente fastidiosa la repetitiva “machacante” insistencia en tales propósitos. Es sorprendente hasta qué punto puede llegar en la deformación y el desconocimiento de la Verdadera Tradición Masónica y de cómo puede re-emplazarse lo realmente MEDULAR y de verdadera trascendencia por banalidades tan pueriles.

            Por otra parte, ¿qué tiene que ver la INCIACIÓN con el aprendizaje y la enseñanza de disciplinas y ciencias PROFANAS? Para eso están las Escuelas, los Colegios, Liceos y Universidades, tanto públicos como privados, y donde REALMENTE se aprenden todas las disciplinas del conocimiento A FONDO, no en forma tan elemental, fraccionada y anacrónica como algunos, quizás hasta con muy buenas intenciones, intentan implantar…

            La posible RE-ESTRUCTURACIÓN de las Rituales del Escocismo sólo puede intentarse observando con profundidad y detenimiento los Escudos Heráldicos y su Simbolismo, pero teniendo especial cuidado en advertir ciertos y determinados errores que consciente o inconscientemente cometieron quizás las pintores que los dibujaron o de quienes les dieron las instrucciones. Esto exige, como es obvio, que esa tarea importantísima de RE-CONSTRUCCIÓN sea encomendada, no a “come-libros” ni a supuestos conocedores de tales asuntos, sino a quienes realmente tienen un conocimiento profundo y TRADICIONAL del Simbolismo Masónico y de la Heráldica, desde el punto de vista HERMÉTICO.

PENSAMIENTO SIMBÓLICO Y RACIONALISMO

            Todo conflicto o antagonismo es el fruto de posiciones ideológicas exageradas, extremistas y fanáticas. Por eso vemos que toda tensión dialéctica surge por la toma de posición unilateral. El Iniciado no puede ser un ideólogo extremista. Las Dos Columnas y el Mosaico de la Logia nos están señalando, como la posición “en escuadra” de nuestros pies, que debemos “conciliar el binario” y convertir los aparentes contrarios en complementarios. El mismo doble rostro de JANUS es un vivo ejemplo de complementaridad. Puesta que la Vía Iniciática toma al hombre natural para transmutarlo en Hombre Integral, no se limita a un solo y único modo de Conocimiento, sino que capacita al individuo para que haga uso cabal de todas sus capacidades materiales, anímicas y espirituales…Por eso, sin dejar de reconocer la importancia de LA RAZÓN en el diario trajinar del hombre común y corriente, no le impone límites a sus capacidades cognoscitivas y deja abierto “el compás” a la Intuición Intelectual como otro modo de Conocimiento no-aprehendido que es LA GNÓSIS; ella nos ayuda a llenar de Luz las oquedades de la ignorancia y a extender los límites del Conocimiento. La verdadera LIBERACIÓN del Hombre comienza con el acto volitivo y consciente de eliminar todo tipo de obstáculos que limiten o castren su integral capacidad de percepción.

            Debemos referirnos ahora a la mentalidad de cierto HH\que pretenden imponer como un dogma al método racional como el único medio de acceder al conocimiento y de regular nuestra conducta. Si por una parte es cierto que la razón es el medio más eficaz para alcanzar la verdad objetiva, por la otra, debe quedar bien claro que ello sólo es posible cuando se trata del dominio externo y profano que corresponde a la Ciencia y a la Técnica. Sin embargo, al limitarse por sí mismo, dejan totalmente fuera o de lado un dominio de extraordinaria importancia. Por ejemplo, la razón es totalmente inepta para interpretar y comprender la totalidad del Ser en su realidad viviente, pues sólo tiene acceso a un fragmento limitado de esa totalidad. En cambio, el Simbolismo es el instrumento que permite al pensamiento incursionar en las dimensiones más profundas y de mayor significado, razón por la cual, constituye el método por excelencia para el conocimiento de todo cuanto pertenece a lo supra-racional, los conceptos y valores de la realidad que están más allá del aspecto puramente objetivo del mundo limitado que nos rodea.

            La actitud del Masón es este sentido, está señalado precisamente por el simbolismo, al enseñarnos que la MARCHA “en escuadra”, es decir, con NORMA: el pie izquierdo representa la INTUICIÓN y el pie derecho representa la RAZÓN; lo cual nos indica que al “inicio” de la aventura humana en la búsqueda del conocimiento, debe observar ponderación y equilibrio. Tan es ello cierto, que cuando ya ha adquirido cierta capacidad razonadora y trata de utilizarla con carácter de exclusividad, como lo indica el “paso” extra del Compañero Masón, tiene que “rectificar” sus pasos antes de poder “pasar de la Escuadra al Compás”, abandonar el trazado del Cuadrado y “medir la tierra”, por lo cual su simbolismo está ligado al concepto de “materia”, por oposición al Compás que evoca al Espíritu. De este modo, la Masonería nos enseña que el Conocimiento es “gradual” y, que cada nueva etapa del mismo exige la aplicación de un diferente “modo de Conocimiento”. En todo caso, y como nos lo indican las Dos Columnas y el Pavimento Mosaico, el Masón no debe ser dogmático, ni extremista: siempre debe imponerse la actitud equilibrada, que es la que evita los conflictos y los antagonismos estériles. El Iniciado, parado entre las Dos Columnas, representa la capacidad o habilidad de CONCILIAR el Par de Opuestos y de resolver las aparentes antinomias.

            Las categorías y expresiones basadas únicamente en la razón, son inservibles para comprender los procesos relacionados con las “vivencias” del proceso Iniciático; vivencias inefables que no pueden ser sometidas a un limitante y castrador análisis puramente racional. Afirmar, por ejemplo que la Masonería tiene por BASO o FUNDAMENTO a “La Razón”, y que al mismo tiempo es la “Institución por excelencia de la MORAL”, no sólo es un desacierto, sino un grave error conceptual, pues permite al Iniciado reemplazar la Moral, que es un convenio entre los componentes profanos del mundo, que es relativo e individual, mientras que el Iniciado no actúa por “conveniencias” sino por CONVICCIONES, y su ámbito se proyecta más allá de lo puramente individual, hacia lo Universal. Precisamente fue nuestro Il\H\PASCAL, filósofo, físico y matemático francés, quien afirmó: “La verdadera moral se burla de la moral. La Masonería es otra cosa que una escuela moral…” Volvemos a preguntarnos: ¿es que acaso para practicar la moral se requiere estar Iniciado?
           
Todas estas contradicciones e incoherencias son el fruto de la deformación y desviación que ha sufrido la Masonería especulativa desde el mismo instante de su “nacimiento”, aquel 24 de Junio de 1.717. Se impone por lo tanto, una verdadera RECTIFICACIÓN, en el más puro y exacto sentido Alquímico de esta palabra. Es absolutamente necesario, diríamos IMPERATIVO, volver a ESTABLECER EL ORDEN en el Caos reinante, a fin de que la Verdadera LUZ MASÓNICA salga triunfante una vez más de las Tinieblas que la envuelven. Esa es la MISIÓN de todo genuino Maestro Masón: “Reunir lo disperso y difundir la Verdadera LUZ MASÓNICA”.

            Ningún Masón responsable, y que por lo tanto está consciente de su condición de CABALLERO DEL ARTE REAL, puede “escurrir el bulto” o “encogerse de hombros” ante la gran responsabilidad de asumir una actitud digna de su privilegio de ser un componente humano de esa ÉLITE ESPIRITUAL. Hay que revisar a fondo todos los Rituales del Escocismo y RE-establecer su original contenido INICIÁTICO, purgarlos de los disparates y errores de todo cuento ha sido interpolado, todo lo cual, además de anacrónico ya se aproxima grandemente al cretinismo. Quienes aspiren a interpretar acertadamente el Conocimiento Iniciático y su Esoterismo, deben imprescindiblemente olvidarse de los sistemas y referencias copiados del orden profano. Deberán cambiar de mentalidad: pensar como MASONES, no como profanos. Deben poseer gran capacidad de penetración en los contenidos subyacentes de nuestros Mitos y Símbolos, Leyendas, etc. a fin de poder abrirse camino seguro y firme, justo y perfecto, a través de la urdimbre de la Enseñanza Simbólica Tradicional de los Misterios Iniciáticos, de todo lo cual sólo queda la expresión, casi totalmente desconocida en su fondo de lo que en nuestro Rituales denominamos “Nuestros Augustos Misterios…” Ya lo señala el Libro en PROVERBIOS, 14:6: “Busca el escarnecedor la Sabiduría y no halla: más la Sabiduría al hombre entendido es fácil”.

            El maravilloso MÉTODO de Enseñanza Masónico, que es el mismo que emplean todas las Escuelas Iniciáticas de Misterios, es el único método que permite, sin el riego de dogmatizar, expresar lo inexpresable. El símbolo no “expresa” ni “explica”, ya que sólo sirve de “soporte” para quien es capas de elevarse al Conocimiento de las Verdades Trascendentales. El Simbolismo actúa sobra la espiritualidad del hombre, por eso exige todas las cualidades que nacen de la Meditación, que es la que pone en la “disposición de espíritu” indispensable para poder alcanzar la sensibilidad del pensar profundo; verdadera escala de ascensión espiritual que conduce a la liberación del pensamiento más alto y más extenso. Quienes alcanzan ese LOGRO, pertenecen de hecho y de derecho a la REALEZA DEL ESPÍRITU, pues, como bien lo señalaron nuestros Antiguos Maestros Hábiles, “Sin Oro no es posible hacer Oro”.

            El proceso característico de la Alquimia Espiritual, que constituye su ARCANO Hermético, nos devela el estado de consciencia energía-luz o “Cuerpo de Gloria” que permite el acceso al Centro de la Consciencia del Hombre REAL y Verdadero, que actualiza la naturaleza original, pura e indestructible de la Consciencia Solar. Es el Misterio del RE-nacimiento del Espíritu (símbolo de azufre), del alma (símbolo del mercurio) y del cuerpo (Q) del Adepto. Es en fin, el ESTADO del Hombre Real y Verdadero, RE-integrado al Estado Primordial en sus primeras Propiedades, Virtudes y Potencias Espirituales y Divinas. Tal es la GRAN OBRA que el Masón Operativo se esfuerza en REALIZAR a plenitud. Obra de Construcción por excelencia: “la Construcción del Templo no hecho con las manos”, que “es construido sin el auxilio de los útiles compuestos de metales…”, vale decir, sin el recurso a ninguna operación material; el Templo Invisible, del cual, el Rey Salomón es entre nosotros el Símbolo Tradicional por excelencia.

QQ\HH\Sólo es mediante la Realización Plena de las Tres Etapas del Arte Real, que podemos alcanzar la verdadera EXALTACIÓN que nos permite afirmar con conocimiento de causa, que “LA ACACIA nos es conocida”.


(Albanashar Al-Wâli)
La naturaleza del VASO es la Raíz y el Principio de todo Magisterio…del ARTE REAL


El “Vaso Hermético” es el  “lugar” en el que se operan las Maravillas Alquímicas; él contiene el secreto de la metamorfosis. La Tapa que lo cierra por lo alto, indica una receptividad a las Influencias Celestes. El Vaso Hermético se mete la en Materia de la Obra para que se “coccione”, se “digiera” y se perfeccione; es el receptáculo de todas las “Tinturas”…

A quienes “saben leer sin necesidad de letras” un Símbolo vale más que mil volúmenes escritos…




La Gran Obra Alquímica representada bajo el aspecto de la Piedra (Vía Seca). A este figura se le da el nombre de “La Montaña de los Adeptos”, “El Templo de Los Sabios” o “La Casa del Recogimiento”. Es obra de un dibujante alemán que ilustró con su arte el libro “DIE CABALA, SPIEGEL DER KUNST UND NATUR, EN ALCHIMIA”, por Stephan Michelsapcher, 1.654


La Gran Obra Alquímica representada bajo el aspecto simbólico de las Aguas (Vía Húmeda).










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